Una nueva etapa: Colorista

Más de cinco décadas contemplaron el recorrido pictórico de José Ángel García Totorika en el que el estilo figurativo y la temática tradicional vasca que siempre le han caracterizado ceden el testigo al estilo que adquiere en 2002, tras sufrir un ictus.

Una semana después de padecerlo, todavía en la cama, comienza a aprender el uso del pincel con la mano izquierda. De manera compulsiva y todavía sin habla, completa con dibujos oníricos varios cuadernos de gran formato, que son usados como material de investigación por los médicos.

Sobrevivir al ictus le desprende de sus costumbres y herencias pictóricas, comienza un periodo de investigación, sin tabúes, cambia radicalmente sus composiciones, su estilo, su paleta… consigue su liberación pictórica.